Dedicado a la salud integral, este segmento abordó el autismo para despejar confusiones. La doctora aclaró que el TEA no es una enfermedad mental ni un trastorno nacido de complicaciones en el parto, sino una alteración en la percepción del entorno. Se detallaron señales de alerta temprana en la primera infancia (ausencia de contacto visual, irritabilidad, rechazo a ruidos fuertes) y se reflexionó sobre las barreras que enfrentan las familias, remarcando la enorme diferencia entre la simple inclusión escolar y una verdadera «integración» que requiere apoyos reales. Finalmente, se promovió el uso del «cordón de girasoles» como herramienta vital para identificar y priorizar la atención de personas neurodivergentes en la vía pública o situaciones de emergencia.